
UNA ESCUELA DEL SUR
Las escuelas hogares en medio de la meseta son el alma de los parajes olvidados y siempre postergados. Una de ellas,en el inmenso sur de mi provincia, se resiste al cierre de sus puertas, y da la batalla en la misma soledad en que siempre cobijó a sus alumnos.
Los docentes creen que siempre es un gran motivo, por el que debe estar funcionando.Estar allí,dejando entrar a sus vecinos.
Recibiendo uno,dos,tres niños.Y a todos los que la necesiten, aunque no vivan a su alrededor, aunque no sean del paraje, aunque algunos digan que no les pertenece.

Ella y todos sus convivientes de largas horas de la semana, varios días del mes y varios meses del año,están convencidos que el peor error que se puede cometer es abandonarla y dejarla que se extinga.
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